lunes, 17 de octubre de 2016

                      5 Preguntas para mí.


       Aquí voy a dejaros una presentación que tuvimos que hacer para lengua , trata de cinco    preguntas  que te gustaría hacerle a alguien para conocerlo mejor.

martes, 23 de febrero de 2016

Mi historia

 Ya hace una semana desde que ocurrió todo, ahora estoy en la cárcel por todo aquello.

Fue el 2 de febrero de 2016 a las 24:00, pensaba que mi plan era perfecto, lo tenía todo pensado. Antes de todo tomé Cocaina, Marihuana y Heroína, mi primer error, después fuí al banco, donde por suerte no me vieron las cámaras ni sonó ninguna alarma. Robé en total 500.000 €, todo era perfecto por ahora, pero después pensé en como podía irme con el dinero. Ví los coches y uno a uno miraba si tenían alarma, hasta que encontré un coche sin una, era un opel rojo de unos 10 años con 1500 km. Forcé la cerradura, metí el dinero en el maletero y me dí a la fuga. Todo iba perfecto, no había nadie en la carretera... Mientras conducía me dí cuenta de que no tenía carnet de conducir. Derrepente, mientras pensaba, me salté un semáforo rojo y me choqué con un coche, al principio no le dí importancia, ya que creía que no había nadie dentro y la verdad,  después de haber robado 500.000 € y un coche, era lo menos importante que había hecho esa noche. Finalmente me dí cuenta de que el coche era de la policía y me dió un escalofrío, me pidieron el carnet de conducir y al no tenerlo, me hicieron el control de alcoholemia y drogas, como era de esperar dí positivo en el de drogas, al abrir el maletero vieron el dinero, me llevaron a la cárcel, donde me encuentro ahora arrepintiéndome de no haberlo planeado mejor.
EL LADRÓN PATOSO
Un día Fran un niño de 15 años decide meterse en una mafia que había en su barrio. Los de la mafia le dijeron:  -¡Aquí no se entra tan fácil,chaval!-le dice el jefe de los mafiosos.  - Tendrás que robar un coche lujoso.-dice otro mafioso.  -Vale,¡será fácil!-dice Fran.Cojió un coche que había en la calle y fue hacia donde estaban los mafiosos pero antes de llegar pasó por un semáforo que se saltó y se chocó con un coche de policías.El policía le hizo un control de alcoholemia y le dio positivo y da la casualidad de que había una niña pequeña detrás montada en una sillita de bebe y el ladrón se dio cuenta y la niña con el porrazo se despertó y empezó a llorar.Los mafiosos al ver la noticia empezaron a reír.


.

Catástrofe.

Catástrofe.

Estábamos en el club secreto malvado planeando todo para robar aquel diamante con más de 20 quilates que estaba  en aquella casa tan lujosa de la ciudad en la que vivía Richael Watersoon. Salíamos temprano porque era una hora de camino. Cuando llegamos esperamos a que oscureciese y era la hora. Entramos sigilosamente por una ventana que estaba abierta. Llegamos al lugar donde estaba, en medio de una sala llena de cuatros por todas las paredes, puesto dentro de una caja de cristal. La abrimos y de momento sonó la alarma salimos corriendo lo más deprisa que pudimos junto con el diamante. Nos montamos en el coche y me puse al volante aunque no tuviese carné. Íbamos por una carretera bastante larga cuando de momento el semáforo se puso en rojo, no pude parar y... Chocamos con la policía, me quedé un poco inconsciente ya que también había tomado bastantes tipos de drogas. Cuando desperté estaba aquí entre rejas donde había solo una cama, un pequeño cuarto de baño y una mesa y silla donde escribo esta historia, ya que no tengo otra cosa mejor que hacer. Todavía sigo pensando en mi amigo, compañero, hermano, mi todo, que murió en aquel accidente.

domingo, 21 de febrero de 2016

Mi cuento
Me levanté por la mañana, escuché un ruido extraño, fui a mirar pero creí que era mi gato, me tomé un café y al pasar un rato empeze a marearme, el café no estaba como siempre, le habían echado drogas. De repente vi alguien detrás mia que pretendía asesinarme, en ese momento pensé, solo tengo 17 años y soy un poco débil, no me puedo enfrentar contra él. Tuve que huir, salí corriendo de casa, y me acordé que era experto en robar coches, cogí un coche que había aparcado, me temblaban las piernas, el hombre se acercaba y yo no conseguía arrancar el coche, el hombre fue a darme con una botella por la ventanilla, hasta que lo arranque y me di a la fuga. Pasé a mucha velocidad por delante de la policía y empezaron a perseguirme, ya no me podía pasar nada peor, hasta que empezaron a venirme el efecto de las drogas de nuevo. No podía conducir bien y el coche se tambaleaba hacia los lados, estaba mareado. Los frenos se rompieron de tanta velocidad, en ese momento se me cruzó un coche de policía en un semáforo, no pude frenar y me estampé contra él, me cogieron rapidamente. Primero me llevaron al hospital, porque tuve varios daños leves, pero después me condenaron 2 años de carcél

BORN TO DIE


NARRA GUARDIA CIVIL:

     Hoy era un día difícil, tenía que hablar con una persona que, presuntamente sin causas, había cometido un accidente, en el que su acompañante se había sito herido de gravedad y yo, presente en el momento, un poco conmocionado. Me tomé unos minutos y seguidamente entré, allí sentado en la silla se encontraba un chaval, no mayor de 20 años, con un aspecto horrendo, con ojeras bastante marcadas, un cabello sin peinar y un poco.... maloliente.

     Decidí guardarme para mi el temor que tenía y comencé a hablar:
- Bueno días. "Dije yo"
- ...
- Se que esto no es nada fácil pero no queremos acusarte sin antes saber tu versión de los hechos.
- ...mmm... "Dijo en modo de aprobación"
- Bueno me podría contar que paso ese día.

Hubo una pausa y comenzó a relatar.

NARRA PERSONA X:
 
- Era el día de mi cumpleaños, y como ya era mayor de edad, mi amigos y yo decidimos montar una fiesta a lo grande. Yo estaba decidido a no tomar, pero mis amigos no lo entendían, en mi 5ª CocaCola noté algo raro, tenía cada vez más ganas de beber y cada vez más. Decidí salir un poco a tomar el aire, cada vez me estaba mareando más. Salió mi migo y me invitó a entrar en su coche y con un arrebato de locura cogí yo el control y nos dirigimos a mi casa. El aire que entraba por la ventana era gloria para mi cuerpo y asentaba mi cabeza. Entonces me di cuenta, no tenía carnet de conducir, me puse nervioso al ver a mi amigo dormido (o muerto no se sabía muy bien), con los nervios me despisté y al saltarme un semáforo en rojo noté en mi cuerpo miles de agujas atravesándome...y ya no me acuerdo de más...
 
NARRA GUARDIA CIVIL:
 
Le miré, no entendía a la juventud, por qué se divertían fumando y bebiendo, las consecuencias eran desagradables.
 
 
 



 

miércoles, 17 de febrero de 2016



LO QUE NUNCA IMAGINÉ

  Ahí estaba yo ejerciendo mi trabajo como cada día, haciendo los controles por la SE-30, a ver quién se pasaba del límite de velocidad, y después lógicamente, ir tras el conductor para retenerlo y multarle, como de costumbre.
   Me encontraba en una de estas típicas carreteras de albero, que se dirigen hacia los cortijos.
   Era un día raro, apenas pasaban coches, estaba bastante nublado, pero a pesar de eso, había algo que no me permitía mirar con claridad. No sabía si era por cansancio, los problemas de vista que ya empezaba a tener con la edad o por el tiempo tan exótico al que no estaba acostumbrado.
   De momento, estaba yo tan tranquilo, acariciando suavemente mi calva cabeza, y vi un coche acercándose muy muy rápido. Fui a salir un poco del camino para ver si frenaba, o aunque fuera, que hiciese el intento. Puse las luces y el altavoz, pero nada de esto fue útil.
   El conductor del otro coche chocó contra mí, y mi vehículo voló por los aires; no paraba de dar vueltas, no era consciente de nada.
   Nada más el coche paró de girar y volví a tener consciencia de lo que pasaba, salí para ayudar a los ocupantes del otro auto. Los tres estábamos atónitos por lo sucedido, aunque a ellos había algo en los rostros que me transmitían una grave preocupación, que tenían muchísimo temor. Por sus expresiones faciales parecía que el mundo se les había echado encima...que todo había acabado.
   Buen pasado un rato, un señor que pasaba por allí y contempló la escena, no dudó en llamar rápidamente a urgencias y comunicar que vinieran a socorrernos.
   Ya con nosotros las ambulancias, grúas y patrullas policiales, vi algo extraño, se llevaban a los dos hombres, pero retenidos, y no me explicaba el por qué.
   Se acercaron los médicos y algunos policías para preguntarme que cómo me encontraba. Mientras los doctores me curaban mis leves heridas, ante mi extraña curiosidad, le pregunté a los agentes el por qué se habían llevado a esas personas detenidas. Me contaron que los dos andaban bajo los efectos de estupefacientes, que el conductor no tenía carnet de conducir y que al comprobar sus historiales de antecedentes, eran unas personas muy buscadas por robos y algún que otro hurto. Para sorpresa de todos... ¡el coche era robado! No nos lo podíamos creer.
  Finalmente, la ambulancia me llevó a mi hogar y las grúas se llevaron los coches en mal estado.
   Gracias a Dios, todo quedó en un pequeño susto para mí. Sería una anécdota más que narrar y una satisfacción saber que a pesar del percance, no había más que rasguños sobre mi piel que no tenían importancia.